¿Cuándo puedes volver a hacer deporte después de un piercing?
No existe una única respuesta válida para todos los piercings. El plazo depende de la ubicación, el deporte que practiques, el nivel de intensidad, el riesgo de golpes y el estado de cicatrización.
Una actividad suave, sin contacto directo con el piercing, a veces se puede retomar bastante pronto si la zona permanece cómoda. En cambio, hay que evitar o adaptar un deporte que provoque roces, tracciones, presiones repetidas o riesgo de desprendimiento.
La regla sencilla
Si la actividad tira de la joya, comprime la zona, provoca dolor, aumenta el enrojecimiento o te obliga a quitarte una joya reciente, es mejor esperar o adaptar tu práctica.
Para conocer las normas detalladas de cuidado durante la cicatrización, consulta nuestra guía completa: cicatrización del piercing, las normas a seguir.
¿Cuáles son los riesgos de hacer deporte con un piercing?
El deporte puede generar varias limitaciones en torno a un piercing, sobre todo cuando es reciente. El riesgo principal no es únicamente el sudor, sino el conjunto de microtraumatismos repetidos.
| Riesgo |
Ejemplo |
Consecuencia posible |
| Roce |
Sujetador, leggings de talle alto, casco, arnés, ropa ajustada. |
Irritación, enrojecimiento, retraso en la cicatrización. |
| Golpe |
Deportes de combate, fútbol, baloncesto, rugby, caídas, contacto con material. |
Dolor, sangrado, hinchazón, desplazamiento de la joya. |
| Enganche |
Joya atrapada en una prenda, una toalla, el cabello o un equipo. |
Traumatismo, irritación, riesgo de desprendimiento. |
| Sudor y suciedad |
Gimnasio, cinta de correr, máquinas, protecciones compartidas. |
Irritación o riesgo de infección si se manipula la zona con las manos sucias. |
| Agua estancada o piscina |
Piscina, jacuzzi, lago, mar, spa. |
Riesgo de irritación o contaminación durante la cicatrización. |
¿Qué deportes requieren más precaución?
Natación, piscina, mar, spa y jacuzzi
El baño es uno de los temas más delicados con un piercing reciente. Las piscinas, jacuzzis, lagos, mares y spas exponen la zona al agua, las bacterias, el cloro, la sal, los productos químicos y los roces de la toalla.
Durante la cicatrización, es mejor evitar sumergir el piercing. Si la exposición es inevitable, pide consejo a tu piercer y protege la zona con un apósito impermeable adecuado, sin dejarlo puesto demasiado tiempo.
Para un tema más detallado, lee nuestro artículo: piscina, mar, spa y piercing.
Deportes de combate y deportes de contacto
Boxeo, MMA, judo, rugby, fútbol, baloncesto, balonmano o cualquier deporte con contacto físico aumentan el riesgo de golpes, enganches o desprendimientos.
Si tu piercing es reciente, es mejor evitar estos deportes hasta que la zona esté estabilizada. Si tu piercing está cicatrizado, comprueba las normas de tu club o federación: en algunos deportes, hay que quitarse las joyas por motivos de seguridad.
Musculación, fitness, yoga y pilates
Estas actividades pueden parecer menos riesgosas, pero plantean problemas si generan presión o roces repetidos. Un piercing en el ombligo puede irritarse con los abdominales, los leggings de talle alto o los movimientos de flexión. Un piercing en el pezón puede verse dificultado por un sujetador o una prenda compresiva.
Adapta los ejercicios, evita la ropa que tire de la zona y opta por una vuelta progresiva.
Carrera a pie, bicicleta y deportes con casco
La carrera a pie suele ser más fácil de retomar si el piercing no está situado en una zona de roce. En cambio, la bicicleta, el esquí, la equitación, la moto o los deportes con casco pueden dificultar los piercings en la oreja, el cartílago, el arco o la nariz.
El casco no debe presionar directamente sobre un piercing reciente. Si es así, es mejor esperar, ajustar el equipo o posponer el proyecto del piercing para una época más compatible con tu práctica deportiva.
Piercing en el ombligo, el pezón, la oreja, la nariz: las zonas más sensibles en el deporte
Piercing en el ombligo y deporte
El ombligo está muy expuesto durante el deporte: pantalones de talle alto, leggings, cinturones, abdominales, gainage, danza, yoga, musculación… Todo lo que se pliegue, comprima o roce sobre el abdomen puede irritar el piercing.
Si el piercing es reciente, evita los ejercicios que tiren de la zona. Si la joya engancha o si la piel se pone roja, dolorida o tensa, pide consejo.
Piercing en el pezón y deporte
El piercing en el pezón puede verse dificultado por el sudor, los roces, los sujetadores, las camisetas técnicas o los deportes con impactos. Una prenda de sujeción a veces puede proteger, pero si comprime demasiado, también puede irritar.
Durante la cicatrización, opta por ropa limpia, transpirable y cómoda. Evita los golpes y los roces repetidos.
Piercing en la oreja, hélix, conch, tragus y deporte
Los piercings en la oreja son especialmente sensibles a los cascos, auriculares, el cabello, los gorros, las cintas y los contactos directos. El tragus y el daith pueden dificultar el uso de algunos auriculares. El hélix y el conch pueden engancharse con un casco o una toalla.
Si tu joya se engancha a menudo, consulta nuestro artículo específico: piercing enganchado.
Piercing en la nariz, el arco o el labio y deporte
Los piercings faciales están especialmente expuestos en los deportes de contacto. También pueden dificultar el uso de algunos cascos, protecciones faciales o gestos rápidos.
Para un piercing reciente, evita las situaciones en las que la joya pueda recibir golpes, tirones o compresiones. Para un piercing cicatrizado, comprueba si es obligatorio quitársela durante tu práctica.